EL GRAN SALTO
Entiendo que dar un salto como el que di yo no es para
cualquiera, ya que realmente hay que estar como una cabra de ágil para
acometerlo, aunque más que ágil el tipo de salto que yo realicé requería de agilidad
mental y audacia sin igual, ya que al igual que esta cabra que salta el
precipicio, un mínimo fallo o despiste provocaría la caída al vacío.
¿Creéis que esa cabra y yo no amamos la vida, para tener que
realizar ese tipo de saltos con el consiguiente riesgo que supone jugarse el
todo por el todo en muchos momentos de nuestra existencia?
¿Creeis que hubiésemos elegido ciertos caminos o frecuentado laderas tan escarpadas y abismos sin fin, si hubiésemos tenido a mano y a pezuña senderos menos inhóspitos y peligrosos?

