AL PIE DE LA ATALAYA
Os podía regalar un compendio sin igual de un valor incalculable como aquel que lanza un salvavidas al naufrago, y también lo ignoraríais, incluso apartándolo de vuestro lado, ya que la mayoría vive tan contenta en ese lado oscuro, y no tienen la menor intención o el deseo de salir de ese estado vegetativo, abandonando definitivamente la cueva platoniana.
Así que por mucha pena y tristeza que me provoque tal como le provocaba a Juan Salvador Gaviota, es inútil insistir, impartir y compartir, ya que aquellos buscadores conscientes ya están más que al tanto de la que se avecina a la vuelta de la esquina, y me imagino tendrán sus necesarios protocolos de actuación ante la coacción que se cierne sobre el mundo de la razón, el libre pensamiento, la libertad y la misma humanidad.

